Si el exterior de la iglesia no destaca por la riqueza de sus elementos decorativos, del interior tampoco podemos afirmar que abunde en ellos. De hecho, lo más reseñable que encontraremos en él son las pinturas murales que se localizan en el ábside, presbiterio y muro del evangelio (foto 1). En todo caso, sí podemos añadir que el sistema de cubiertas se realiza por medio de bóveda de horno en el semicírculo absidal, de cañón apuntado en el presbiterio y parte de la nave, y de madera en el resto. El arco triunfal que separa la nave de la cabecera es de doble rosca ligeramente apuntado. Carece de semicolumnas y capiteles.
En cuanto a las pinturas, son obra del maestro de San Felices, quien trabajó a finales del siglo XV en el norte de Palencia y Burgos y sur de Cantabria. En esta última, romanicoenruta ha visitado las de Mata de Hoz, y Santa Olalla, ambas en la ruta 10 de aquella comunidad.
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