Como explica el folleto informativo de la iglesia, el estilo de las pinturas "es tradicional y arcaizante, derivado del románico y del primer estilo lineal gótico, pero incorpora elementos goticistas relacionados con el realismo hispano-flamenco, propios del momento en la pintura castellana. Busca el naturalismo y la narración, con el fin de comunicar mejor la vida o los sentimientos de los personajes. El vestuario de las figuras es el propio de su época, remarcando así el realismo de las escenas."
Las pinturas se distribuyen en tres frisos. En los dos superiores, los que ocupan la bóveda de horno (enlace 1), se representan escenas del ciclo de la Natividad de Cristo: la Anunciación (enlace 2), la Visitación (enlace 3), la Adoración (4), el Nacimiento (5) y la Circuncisión (6).
Las escenas del friso inferior son dos y se separan por la ventana central. En el lado del evangelio (izquierda) se representan episodios de la vida de San Juan: San Juan anunciando desde un púlpito la venida del Mesías, quizás los amores incestuosos de Herodes y, en el lado derecho, el prendimiento y encarcelación del santo. En el lado de la epístola (derecha) se celebra el banquete de Herodes y Salomé, ante quienes es presentada la cabeza del Bautista.

La pila bautismal (foto 12, enlaces 1 a 4), de piedra arenisca, es de forma casi cilíndrica y no presenta decoración alguna. Tampoco lleva bocel y apoya sobre un tambor cilíndrico de escasa altura.