En el registro inmediatamente inferior, separado de la bóveda de cuarto de esfera por una cenefa de color negro y borde rojizo con letras blancas que identifican a los personajes situados por debajo de ellas, se disponen las figuras de diversos santos y apóstoles. Todas mantienen posición frontal y están colocadas bajo arcos que apoyan en columnas con motivos ondulados en el fuste que remedan el mármol. A ambos lados de la ventana axial, María (enlaces 6/7) y Juan Evangelista (enlace 8) ocupan posición preeminente.

María bendice con su mano derecha y en la izquierda, cubierta por el manto, sostiene un cuenco que despide rayos de color rojizo que, según la tradición iconográfica, representan a María como símbolo de la Iglesia, quien recoge, al pie de la cruz, la sangre de Cristo. Los apóstoles Bartolomé (enlaces 4/5) y Jaime (enlaces 9/10) sostienen contra el pecho sendos libros, mientras que Juan lo eleva en su mano derecha (enlace 8). A la derecha de Bartolomé, todavía identificable por la inscripción, encontramos a Tomás. En el lado contrario, junto a Jaime, aparecen los escasos restos de otro apóstol, quizá Felipe.