Quizás una de las instantáneas más repetidas y conocidas de todo el románico catalán. La cabecera de Sant Climent (foto 1), junto a su esbelto campanario, son la primera imagen que recibe al visitante del románico de Taüll, quien habrá dejado el vehículo en la zona aledaña al templo. Los tres ábsides se corresponden con las tres naves de la planta basilical, la central algo más ancha que las laterales.

Tanto Santa Maria como Sant Climent son fábricas levantadas sobre los restos reaprovechados de construcciones anteriores. Si en aquella notábamos la presencia de este antiguo edificio en el cuerpo inferior del campanario, aquí los restos los observamos en la base del ábside central de la cabecera (fotos 1/5/6). El aparejo es distinto, utilizándose piedras de escasa labra y tamaños dispares que contrastan con las de las hileras superiores, mucho mejor trabajadas y de mayor regularidad.