La portada se abre en cuerpo adelantado al muro septentrional (foto inferior). Se compone de cuatro arquivoltas de baquetón liso (enlaces 2/16) que descansan, en ambos lados, sobre dos semicolumnas y dos columnas exentas con capiteles vegetales de grandes hojas verticales (enlaces 12 a 15), las del lado derecho trepanadas (enlaces 23 a 26). Los cimacios también llevan decoración vegetal que, en su caso, nace de las bocas de cuatro máscaras o monstruos (enlaces 8/9, 20/21 y foto inferior).
Estos cimacios se prolongan a modo de imposta en los muros frontales del antecuerpo, quedando bajo éstas dos series de cinco arquillos ciegos (enlaces 7/22). La imposta de la izquierda se decora con la figura de un dragón o quizás de una salamandra (enlace 8). Tras la última restauración del verano de 2011, los herrajes de la puerta han recuperado el lustre de antaño (enlaces 27 a 31): partiendo de los goznes se resuelven en herraduras vegetales en cuyo interior se colocan hierros en forma de abanico.
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