Desde el centro de Barrio de Santa María, un corto paseo por un camino agrícola nos separa de la ermita de Santa Eulalia, recientemente restaurada (la última intervención se efectuó a caballo de 2011 y 2012). Se sitúa a media altura de una pronunciada ladera desde la que se contempla un amplísimo panorama. Estructuralmente se nos presenta sin ningún aditamento, lo que hace de esta pequeña fábrica una de las más interesantes del románico rural palentino.
Se compone, en planta, de nave única de cuatro tramos, presbiterio recto y ábside semicircular. En el hastial de poniente se colocó una espadaña ya en época barroca. El sistema de cubiertas es el utilizado en la mayoría de las pequeñas iglesias del norte de la provincia: bóveda de cuarto de esfera para el semicírculo absidal y de cañón, en este caso con ligero apuntamiento, para el tramo del presbiterio y la nave.
En el interior se conservan unas interesantes pinturas murales que forman uno de los conjuntos pictóricos más importantes de Palencia. Su antigüedad oscila según el autor que las estudie, pero parecen datar de una época algo posterior a la de la construcción del templo, quizás de las postrimerías del XIII o inicios del XIV. Santa Eulalia fue declarada Monumento Histórico-Artístico el 20 de enero de 1966.
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