La foto inferior os muestra el lado septentrional de la cabecera. A la izquierda de la imagen podéis observar cómo los contrafuertes que dividen el paramento del semicírculo absidal en tres calles o paños no llegan a la altura de la cornisa y por lo tanto no hay capiteles que se añadan a la serie de canecillos para sostener a aquella. También podéis comprobar lo bien trabajados que están los sillares que, aunque no sean muy regulares en tamaño, sí permiten unas juntas muy finas. En este lado norte no se practicó abertura alguna con lo que los elementos decorativos reseñables se circunscriben a los seis canecillos que nos quedan para completar la serie de 22 de todo el conjunto.
Al lado del último can descrito en la página anterior, se coloca un canecillo de caveto simple, sin decoración alguna; le sigue otro can con la figura muy tosca de un personaje itifálico (enlaces 1/2); junto a este, otro con un motivo que suele aparecer junto al del personaje itifálico: una mujer impúdica que, además de estar en estado, parece abrirse el sexo (enlace 3); sigue otro, en la esquina del tramo presbiterial, con la superposición de cuatro cavetos (enlace 4); a su derecha, se coloca otro hombre itifálico (enlace 5) que, en este caso, se lleva la mano izquierda a la barbilla; el último can de la serie es, de nuevo, de caveto simple. |