El interior de la iglesia (foto 1) se compone de nave de un solo tramo, presbiterio y cuenca absidal. Las cubiertas son las acostumbradas: de cuarto de esfera o de horno en el semicírculo del ábside, bóveda de cañon ligeramente apuntado para el tramo presbiterial y de madera a dos aguas para la nave. Como ya sucede en otros casos, esta última cubierta es de finales del XIX o principios del XX y puede que sustituyera a otra de cañon apuntado. En la cabecera se conservan los restos de pinturas al fresco que cabe relacionar con el maestro de Sanfelices. Las describimos más adelante.

En cuanto a la labor escultórica que los maestros canteros nos dejaron en el interior no alcanza las cotas estéticas de los que trabajaron en el exterior de la iglesia y, por supuesto, del o de los artífices que ejecutaron la portada meridional. Es, además, mucho más escasa y se localiza únicamente en los capiteles del arco triunfal (fotos 3/6). Las columnillas sobre las que descansa el arco de la ventana axial presentan capiteles esculpidos, pero están muy desgastados y carecen de interés. En las fotos 4 y 5 os ofrecemos dos imágenes obtenidas desde el coro alto.
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