as enestrosas: anta aría la eal (ábside/1)

El ábside es semicircular y consta de tres calles separadas en el cuerpo superior por columnas dobles y por los contrafuertes de las mismas en el cuerpo inferior. Ambos cuerpos quedan divididos por una imposta de rombos tangentes sobre la que se apoya la ventana de la calle central (foto 1, enlace 12). Tanto el ábside como los muros del presbiterio están coronados por una prominente cornisa decorada con rombos ahuecados a modo de nido de avispa (foto 1). El tramo del presbiterio meridional es difícil de ver por la presencia de añadidos posteriores.

 PRESBITERIO Y CALLE SUR. CAN: HOJA DE ACANTO. CAN: MÚSICO. CAN: PERSONAJE CON UNA TABLILLA. CANES DEL PRESBITERIO SUR. CAN: DOS ROLLOS EN CAVETO. CAN: MUJER DANZANDO. CAN: MUJER SUJETANDO SUS PIERNAS. CAPITELES: HOJAS DE ACANTO. CAN: MONJE SEDENTE CON UN LIBRO. CAN: MONJE CON UN LIBRO. CAN: PERSONAJE SENTADO CON LAS MANOS EN UNA TABLILLA. LADO SUR DE LA CABECERA.

Sólo alejándonos de la cabecera podremos observar todos los canes que sustentan la cornisa. Los más escondidos (enlace 1) son dos rollos en caveto y una gruesa hoja de acanto de tipo crochet; a estos les sigue una mujer que sujeta sus piernas abiertas con los brazos (enlace 2); un músico tocando un rabel (enlace 3) y una mujer de frente en actitud danzante (enlace 4). En la calle sur del ábside, casi tapada por completo por el aditamento al que nos referíamos antes, los canes son: dos rollos en caveto (enlace 5); una hoja de acanto (enlace 6); un monje sentado (enlaces 7/8) con un libro sobre sus rodillas; otro personaje sentado con las manos sobre una tablilla (enlaces 9/10). Al lado de este último se encuentra el capitel de la doble columna, cuya cesta está esculpida con hojas que se elevan hasta tocar la cornisa (enlace 11).