La iglesia románica primitiva tenía una sola nave, aunque al poco de ser construida se amplió dando lugar a tres naves, según se deduce del tipo de capiteles que se esculpieron. Actualmente, de la iglesia románica se conservan el ábside y el presbiterio junto con el arco triunfal.
La bóveda de las naves presenta arcos de crucería que se realizaron, probablemente, en el siglo XVI. El arco triunfal, algo apuntado (foto 8), está decorado con grandes dientes de sierra. Se apoya sobre capiteles muy bien esculpidos, obra del mismo cantero que esculpió los del exterior.

En el ábside y muros del presbiterio podemos encontrar pinturas del maestro de San Felices realizadas a finales del siglo XV, aunque en algún texto se supone que fueron realizadas por algún discípulo suyo.