La portada ubicada en el muro norte pertenece a la fábrica original (fotos 1 a 4). Estuvo cerrada durante mucho tiempo, debido a que en este punto se anexó una de las dos capillas laterales; la puerta de acceso al templo pasó a ser la que se abre en la fachada principal, la que mira hacia poniente, o sea, hacia Erill la Vall. Estaba protegida por un antiguo pórtico de madera y decorada con pinturas murales que se conservaron bajo el estuco que las cubría (fotos 2/3). Si las pinturas del interior han sido datadas de fechas próximas al 1100, estas del exterior son algo posteriores, del siglo XII, y su autor es el conocido como segundo maestro de Boí. Lo que vemos en la actualidad son las reproducciones de las pinturas expuestas en el MNAC.
La decoración mural de esta portada constituye el único modelo iconográfico conservado en toda Europa (foto 5). El conjunto pictórico está enmarcado por cenefas de formas geométricas con una inscripción incompleta de dificil lectura. En la parte superior se define el tema central: un círculo, que posiblemente contenía el Agnus Dei y el crismón, sostenido por cuatro ángeles (enlace 2) y el sol y la luna en las esquinas (enlace 4). En el nivel inferior podemos apreciar varios personajes, uno de ellos con un libro en la mano (enlaces 9 a 11), que representan a profetas o evangelistas (enlaces 1/3). El arco de la puerta se decora con otra cenefa de líneas geométricas (enlace 19).