En la foto inferior ampliamos algunos de los elementos estructurales de la cabecera, los del lado norte. En el enlace 8 os ofrecemos una vista de conjunto de los tres ábsides que podréis obtener si os alejáis un poco del templo, subiendo por la carretera que lleva al Pla de l'Ermita, pasando por delante del restaurante que os hemos recomendado en la ruta y bajando por una calle algo empinada que os devuelve a la vía que une Sant Climent con Santa Maria. Un paseo de unos 10 minutos que vale la pena.

Por lo demás, de este lado se repiten los mismos elementos de la cara meridional. Las series de arquillos ciegos (enlace 3) se decoran con otros arquillos ciegos superpuestos en degradación. Las lesenas de las absidiolas (enlace 10) sólo llegan hasta la altura de la última hilera en que todavía se mantienen los restos del antiguo templo sobre los que se reedificó el actual. Todo el exterior, tras la declaración de Patrimonio Mundial por la Unesco, ha sido convenientemente ajardinado.