El lado norte de la cabecera (foto 10) es el menos elaborado y el único que carece de aberturas al exterior que, por la disposición de los sillares, parece que nunca fueron proyectadas. La transición entre la calle norte del semicírculo y el tramo del presbiterio se realiza por medio de un contrafuerte prismático, al igual que en el lado sur. El zócalo consta de tres hileras de sillares, los más erosionados del conjunto (enlace 1). En el enlace 2 os ofrecemos otra imagen del capitel de la semicolumna derecha. Observad la cabecilla humana en la parte superior central.
Cuatro canes sostienen la cornisa en el paño norte del ábside, a saber: un personaje de pie que podría sostener una lanza hoy desaparecida (enlaces 3/4/5); un prótomo de carnero o muflón (enlaces 6/7); un personaje sentado que sostiene entre las manos un objeto difícil de precisar (enlaces 8/9); y, en último lugar, un personaje sentado, quizás femenino (enlaces 10/11). En el lado norte del presbiterio os detallamos dos de los cuatro en que descansa la cornisa: uno en que aparecen dos serpientes (enlace 12) y el de la esquina, con decoración geométrica sobre simple caveto (enlace 13). |