Del lado septentrional (foto 9) la serie de canecillos prosigue con otros dos en que se esculpe un ave de rapiña (enlaces 1 a 4) y, a continuación, nos encontramos con el segundo de los capiteles de las semicolumnas. La decoración es muy parecida a la del que hemos visto en el lado sur, pero debemos remarcar algunas diferencias: aquí, los personajes de los laterales de la cesta (representados por caras o máscaras) han perdido los brazos y, por tanto, no sostienen las aves de las esquinas que, en esta ocasión, se apoyan sobre la cabeza de una pequeña ave que picotea el suelo la de la izquierda, y sobre las cabezas de dos aves afrontadas la de la derecha. La escena de caza desaparece por completo (enlaces 5 a 10 y foto inferior).

Los tres canecillos que ultiman la serie se decoran con los siguientes motivos: una cabeza humana coronada, quizás el promotor de la construcción de la iglesia (enlaces 11/12), una forma que parece la cabeza de un ave (enlace 13) pero no estamos seguros de que así sea, y un sol y una luna creciente (enlace 14), ambos con rasgos humanos. La única abertura es la ventana aspillerada central, en la actualidad cegada con alabastro.

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