RUTA 14: OÏSME-ÀGER-LA PERTUSA

A medida que nos dirigimos hacia el norte, las tierras fronterizas entre Cataluña y Aragón se retuercen y encrespan formando estrechas angosturas por las que las aguas de la Noguera Ribagorzana han cincelado espectaculares quebradas que en algunos tramos pueden superar los 300 metros de altitud. La ruta que os proponemos en esta ocasión os invita a pasear sin prisas por uno de esos bellos parajes con los que el medio natural raras veces se prodiga. Combinaremos arte románico por un lado y naturaleza en su más genuina expresión por otro. El románico nos ocupará a lo largo del primer tramo de la ruta, mientras que el segundo lo invertiremos en recorrer casi en su totalidad el sendero del Congost de Mont-Rebei. No os recomendamos ningún bar o restaurante (aunque en Àger es donde tenéis la oferta más amplia) porque nuestro consejo es que os llevéis el almuerzo ya preparado y lo disfrutéis en algún punto entre la Pertusa y el congosto. Ahí decidís vosotros. El sendero no es fácil, pero cuanto más os adentréis en él mejor serán las vistas. Podéis contar como término medio, a un ritmo no muy alto, con dos horas para la ida y otras dos para la vuelta.

BARONIA DE SANT OÏSME: ESGLÉSIA DE SANT BARTOMEU. SANT PERE D'ÀGER.


Tanto si bajáis de Tremp como si venís del sur, la ruta empezará en el pequeño núcleo urbano de la Baronia de Sant Oïsme, un reducido grupo de casas que están siendo restauradas junto a los restos de un conjunto medieval formado por lo que queda del Castell de Sant Oïsme y la pequeña iglesia de Sant Bartomeu (foto 1) cuyas llaves las podéis obtener en el bar que se encuentra junto a la C-13, a la entrada del pueblo. El acceso al castillo es libre y, a pesar del esfuerzo, conviene ascender a la torre, desde la que obtendréis buenas vistas del embalse de Camarasa y las montañas que lo rodean.
La ruta nos llevará después hacia poniente, para lo cual tendremos que subir por la C-13 en dirección a Tremp hasta encontrar, a nuestra izquierda, el desvío que por la C-12 nos conducirá hasta Àger, donde visitaremos la Colegiata de Sant Pere (foto 2) sita en la parte alta del pueblo.

MARE DE DÉU DE LA PERTUSA,

Cuando terminemos la visita de Sant Pere y abandonemos Àger, seguiremos por la C-12 en dirección a Balaguer. Al poco tiempo, una carretera comarcal que saldrá a nuestra derecha nos lleva hasta el núcleo poblacional de Corçà, donde empieza una pista sin asfaltar que conduce a la pequeña ermita románica de la Mare de Déu de la Pertusa y los restos del castillo homónimo (foto 3). Para llegar hasta la capilla es necesario un último esfuerzo: aventurarse por un sendero algo tortuoso que se adentra en el promontorio hoy en día rodeado por las aguas del embalse de Canelles.

CAMINO AL CONGOST DE MONT-REBEI.

Hasta aquí la primera parte de la ruta. El segundo tramo es opcional y consiste en practicar el senderismo por espacio de unas horas. Junto a la Pertusa, la pista que proviene de Corçà da paso al sendero del congosto de Mont-Rebei (foto 4), un sube y baja algo exigente que nos llevará hasta la frontera misma con la comunidad de Aragón, de la que sólo nos separarán las aguas de la Noguera Ribagorzana. Si quisiéramos completar el sendero llegaríamos a la villa de El Puente de Montañana, que también dispone de un rico patrimonio románico, pero el tiempo se nos echaría encima salvo que hayamos organizado la ruta de ese modo, es decir, sabiendo que alguien nos recogerá al otro lado del camino. Posibilidad, por otro lado, altamente recomendable.