El templo de Santa María conserva dos portadas de la época románica: la de la fachada oeste (fotos 1/2) y la portada sur (fotos 3 a 5), protegida por un pórtico de construcción más tardía. Ambas se abren en cuerpo adelantado al muro. Nosotros empezaremos la descripción en el orden en que el peregrino se las encuentra, es decir, primero la meridional, mucho más trabajada, y después la del hastial oeste. Recordemos que la iglesia se encuentra junto al Camino de Santiago y, por tanto, no es sorprendente que toda la excelencia escultórica se reservase para la portada que daba a aquél, circunstancia que se repite en la vecina iglesia de Santiago.
La portada sur se compone de arco interior de medio punto que apoya directamente sobre las jambas y cuatro roscas, de las cuales, la primera y la tercera (contando de dentro a afuera) apean sobre pares de columnas, y la segunda y cuarta directamente sobre las jambas (enlaces 1 a 12). En las enjutas se esculpen dos relieves de grandes dimensiones: a la izquierda vemos la figura de un hombre cabalgando un león (quizás Sansón, enlaces 13/14); y a la derecha un caballero que ataca a un personaje agachado o sentado (enlace 15). |
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