La iglesia de Santa Eulalia la encontraréis en pleno centro urbano, por debajo de la carretera que conduce a Salcedillo y al refugio de El Golobar. Queda algo disimulada por las casas vecinas, estando una de ellas pared por medio con la cabecera del templo. El interior ha sido transformado por completo con lo que, salvo por una pila bautismal que quizás sea románica, lo más interesante de la fábrica lo encontraréis en el exterior: la espadaña de poniente (foto 1) y la fachada meridional en la que, algo adelantada al muro, se abre la portada románica, hoy en día tapiada (foto 2).
El acceso actual al interior de la iglesia se realiza por una puerta protegida por un porche moderno, quedando la portada original a la derecha del mismo. Os acercaréis a Santa Eulalia por la fachada de poniente, en la que se conserva una esbelta espadaña de doble vano (foto 3) con arcos de medio punto que apean sobre sendos pares de columnas, compartiendo las centrales un único capitel.
Los capiteles de los arcos nos han llegado bastante desgastados, pero aún es posible distinguir en el izquierdo (enlace 6) la figura de dos animales fabulosos afrontados, quizá dragones; el capitel central, el que comparten dos de las columnas, parece decorar la cesta con dos aves afrontadas que despliegan las alas y vuelven las cabezas hacia atrás (enlaces 7/8). En el extremo derecho (enlace 9), un erosionadísimo capitel quizá se decoró con motivos vegetales.
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