En la foto 9 os describimos los elementos decorativos del tramo recto del presbiterio y del paño sur del ábside. La cornisa (enlace 10) está sustentada por tres canecillos: un músico sentado tocando el ravel (enlaces 2/3); un monje de pie vistiendo ropas talares (enlace 4) y un flautista (enlaces 5/6). El capitel de la columna muestra dos galgos enzarzados en una pelea y un hombre que con una mano sujeta a uno de los perros y con la otra levanta una lanza (enlaces 7/8/9) (aunque para Pérez Carmona representaría la lucha de un pastor contra un lobo que pretende arrebatarle una de las ovejas).
Las ventanas del tramo presbiterial y de la calle meridional del ábside presentan idéntica estructura; ambas son de arco de medio punto remarcado con un ancho bocel que continúa en las jambas hasta la imposta que separa los cuerpos del ábside. Una chambrana abilletada completa el conjunto (enlaces 1/11). |