El ábside de la iglesia de San Andrés se construyó con sillares de piedra arenisca. Presenta una estructura semicircular de tres calles separadas por dos semicolumnas que se apoyan sobre gruesas pilastras. La cornisa está sustentada por canecillos y decorada con billetes (foto 1).
En cada calle se abre una ventana de igual altura, estando más decorada la ventana central. Una imposta abilletada sobre la que descansan las tres ventanas separa las calles en dos cuerpos.
Los tramos rectos del presbiterio están algo adelantados al ábside y en cada uno de ellos se abre una ventana idéntica a las de los laterales de la cabecera (fotos 2/3/7/8). Las pilastras llegan hasta el pequeño zócalo que se alza en la base absidal (fotos 4/5).
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