La calle y el presbiterio norte son los más expuestos a la acción erosiva de los agentes atmosféricos y, en consecuencia, los peor conservados. Algunos canecillos han desaparecido y lo que queda de los presentes o está mutilado o ha perdido parte del dibujo original. En todo caso, se articulan igual que sus simétricos del lado sur, es decir, ventanal de medio punto (enlace 9) que arranca de la imposta abilletada y semicolumnas que llegan hasta la altura del alero. Las más que probables saeteras fueron tapiadas, seguramente, para impedir la entrada de los vientos fríos del septentrión.
El capitel de la columna entrega que separa las calles este y norte (enlace 1) lleva los seis soldados cristianos que se protegen tras sus escudos (eso en el caso de que sea correcta la interpretación que os hemos dado en la página anterior) de los guerreros musulmanes que aparecen en el siguiente capitel, el de la semicolumna que separa la calle norte del tramo recto presbiterial (enlaces 5 a 7 y foto inferior). En él los soldados llevan rodela y casco, y uno de ellos aparece blandiendo la espada (7).
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