areyo: glesia de anta aría (exterior/1)

Es difícil hacerse una idea desde el exterior (foto 1) de cómo es la planta del edificio, ya que, por ejemplo, no se ven desde fuera las dos capillas semicirculares de su crucero, solución que la hace distinta a la mayoría de las iglesias peninsulares. Hablar de Bareyo implica referirse a un continuo de ampliaciones y reformas que han transformado lo que era un templo de una sola nave, ábside único y capillas laterales en los brazos del transepto, en un edificio algo caótico en que sólo la cabecera, la linterna y la portada de poniente son genuinamente románicas.

VISTA DESDE EL SURESTE.

VISTA DESDE EL SUR.
VISTA DESDE EL SUROESTE.
FACHADA DE PONIENTE.

Pero no hay que dejarse engañar por esta primera impresión pues su interior es uno de los mejor conservados y de mayor riqueza escultórica. Si obviamos, aunque cueste un poco, todos los añadidos que se concentran sobre todo en la fachada meridional (fotos 2/3/4) deberemos ver en Santa María un proyecto que ya desde sus inicios se pretendía ambicioso y en el que trabajó un taller cuyos maestros canteros habrían entrado en contacto con el románico castellano de Silos, San Vicente de Ávila o la iglesia de Santiago en Carrión de los Condes.