La foto inferior fue obtenida con posterioridad a la visita del templo. Varias pistas forestales recorren los alrededores de Sant Serni y todas, más pronto o más tarde, permiten obtener imágenes de la iglesia en lo alto de la colina junto a tres esbeltos cipreses. Cuando realicéis la visita, hay dos modos de aproximarse a la fábrica: el primero, más corto, consiste en dejar el vehículo justo donde empieza el breve sendero que asciende hasta él; el segundo, un poco más largo, consiste en seguir por la pista forestal hasta que os encontréis practicamente a la misma cota y llegar hasta ella por su lado norte.

Nosotros lo hicimos por el lado septentrional, el que nos lleva directamente a su fachada norte (foto 3). Es, quizás, más cómodo para aquellos a quienes no os gustan mucho las pendientes, sobre todo si es en plena canícula. Rodeando el ábside (fotos 4 y 5) accederemos a la fachada de mediodía, donde se abre la portada de acceso que, en el momento de realizar nuestra visita, se encontraba abierta.