Sin lugar a dudas uno de sus mayores atractivos. Un emplazamiento privilegiado y un camino de acceso (fotos 1 a 7) que nos permite descubir, desde el lugar donde habremos aparcado el vehículo hasta el muro norte en que se abren las dos portadas, un edificio que se integra armoniosamente en el paisaje y de muy bellas proporciones.
Los contrafuertes del muro norte (foto 7, enlace 7) son de época posterior y debieron añadirse para contrarrestar el peso de la bóveda de cañón con que se cubre la nave. Las dos puertas de acceso (enlaces 8/9) son de arco de medio punto formado por sillares más pequeños que los de las jambas. Como en el ábside, también se conservan en este muro septentrional los agujeros en que se sostuvo el andamiaje empleado para su construcción.
El campanario es de planta casi cuadrada y se adosó a la fachada meridional. Consta de alto zócalo sobre el que se levantaron dos pisos de ventanas en todas sus caras. En la foto superior os detallamos las ventanas de los lados este y norte (enlaces 1 a 6).