En la construcción de estilo lombardo que se desarrolló en el Pirineo se utilizaba la piedra toba para la decoración de arquillos y lesenas. La cabecera de Sant Climent no debió de ser una excepción, si bien en la reconstrucción llevada a cabo no se ha podido recuperar todo el material original, excepto en las lesenas situadas al final de los arcos.
En la foto 8 podemos apreciar los detalles que conforman el ábside semicircular: las cinco calles (enlaces 1/4/8/10); las tres ventanas (enlaces 3/7/9); detalles de las arcuaciones (2/6) y una vista de la torre emergiendo por encima del ábside (enlace 5).