Cuando se construyó la nueva iglesia en el pueblo, Sant Serni quedó prácticamente abandonado, propiciando su derrumbe y uso inadecuado. Con la restauración, una parte del suelo fue cubierto por un cristal para permitir apreciar algunos restos de los sillares originales (fotos 19/20).
En la nave podemos apreciar la bóveda de medio cañón y los arcos torales que la sostienen (fotos 15 a 18). Asimismo se conservan dos pilas de agua bendita, de las cuales no disponemos de información suficiente para poder datarlas (fotos 21 a 26).