El elemento más interesante del exterior es el ábside (foto 7) construido con piedras escasamente labradas de distintos tamaños pero colocadas en hileras que procuran mantener la horizontalidad. La ventana ocupa posición central, es de doble derrame y se resalta con arco de medio punto compuesto por piedras colocadas en disposición radial a modo de dovelas (foto 13).
La decoración del paramento se reduce a un friso de arquillos ciegos que, bajo el alero de la cubierta, recorre toda la semicircunferencia. Los arcos descansan sobre piedras dispuestas verticalmente.
La puerta de acceso (foto 9) se coloca en el muro norte en lugar de en el muro sur debido a la abrupta orografía del terreno en el lado meridional. La puerta es de medio punto y, como ya sucedía con la ventana absidal, las piedras se disponen radialmente hasta la línea de impostas.