Han sido muchas las transformaciones que la iglesia ha sobrellevado con el paso de los siglos. De la antigua fábrica sólo se conserva el ábside semicircular y el tramo recto del presbiterio de la que os ofrecemos una imagen de conjunto en la foto inferior. El resto del edificio es de factura barroca, del siglo XVII, y presenta añadidos que alejan la planta actual de lo que originariamente debió de ser una iglesia de una sola nave.

El ábside (fotos 2 a 8) se cubre con bóveda de horno en su tramo semicircular y de medio cañón en el tramo presbiterial. Cuatro aberturas permiten el paso de la luz al interior: una ventana de doble derrame en el tramo sur del presbiterio (foto 2) y otras tres ventanas de doble derrame en el arco semicircular (fotos 3 a 8).

El aparejo lo forman sillares de granito bastante uniformes, que guardan muy bien la horizontalidad. El elemento más destacado de su decoración es la cornisa que sostiene el alero, de la que os ofrecemos detalladas imágenes en la página que sigue.
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