La torre (foto 8) se yergue en el lado septentrional de la cabecera y sorprende por su gran elevación, circunstancia que tal vez tenga explicación por el hecho de que se encuentra muy próxima al segundo recinto defensivo de la villa, del cual podría formar parte como una torre más (enlaces 5/6). Algunos autores, aunque sin prueba arqueológica alguna que lo confirme, apuntan a la existencia de una posible galería subterránea que comunicaría el cuerpo inferior de la torre con la torre del homenaje del castillo.

Es de planta cuadrada y está formada por cuatro cuerpos separados, respectivamente, por una fina imposta de nacela. El cuerpo inferior, de mayor altura que los restantes, se decoró con arcos ciegos (enlace 3); en los lados norte, sur y oeste del segundo y tercer cuerpo se abre un vano hoy día cegado (enlaces 1/2); en el cuerpo superior, donde se ubican las campanas, los vanos que se abren en las cuatro caras permanecen abiertos. Este último cuerpo es del siglo XVI. En el lado este, justo por encima de la imposta que separa el primer y segundo cuerpo, se reubicó un pequeño relieve formado por un personaje provisto de lanza en su mano derecha y un cuerno en la izquierda y un animal (enlace 4 y foto 9).