El ábside semicircular de la iglesia de San Gil está formado por tres calles separadas por dos columnas que se alzan a partir de un podio. Sus basas son áticas y los capiteles no presentan ninguna decoración, al igual que los canecillos de la cornisa (foto 1).

En cada calle se abre una ventana con aspillera cuyo arco se apoya sobre la imposta que recorre el ábside. Las tres ventanas muestran la misma decoración.

Debido al desnivel del terreno, la cabecera se levantó sobre un basamento de sillería. Entre el ábside y el presbiterio se construyó un codillo que permite a éste último sobresalir del muro absidal (fotos 2 a 7).