El ábside semicircular (foto 1) se ha visto alterado en los laterales por las modificaciones efectuadas en la iglesia en épocas más tardías. Se levanta sobre un ancho zócalo y está formado por tres calles separadas por dos columnas entregas rematadas por sendos capiteles. El aparejo lo componen sillares bien escuadrados.

La cornisa descansa sobre los capiteles de las dos semicolumnas y una serie de quince canecillos divididos en grupos de cinco por aquéllas. Los canes son completamente lisos (fotos 2 a 7) quedando la poca decoración circunscrita a las cestas de los dos capiteles en que se trabajan motivos vegetales (foto 8, enlaces 1 y 6).
En cada una de las calles se abría una ventana en forma de aspillera con una chambrana de bisel (foto 8 enlaces 4 y 5); actualmente solo se conservan dos de ellas ya que la ventana del lado sur desapareció con los añadidos posteriores. Por otro lado, la ventana del lado norte ha sido cegada (enlace 7).