De la cabecera original del s. XI sólo se conserva el ábside central del que únicamente se aprecia una parte ya que ha quedado incorporado a los edificios adyacentes (fotos 1 a 5).
El ábside es semicircular y contiene los elementos decorativos lombardos, que aún perduraban en esta zona prepirenaica (foto 6). Las ventanas son de doble derrame y ocupan el ancho existente entre las lesenas (enlaces 1/2).

Las arcuaciones ciegas forman grupos de dos separados por lesenas que llegan hasta la base (enlaces 3 a 5). La parte superior del ábside se decora con un friso de dientes de sierra. Los arcos, lesenas y friso son de piedra toba.