El ábside es semicircular con tres calles separadas por dos contrafuertes prismáticos que derivan en delgados fustes exentos los cuales culminan en capiteles con función de canecillo para soportar el alero (foto 1). Las calles son de un solo cuerpo.

Presenta tres ventanas que permiten el paso de la luz al presbiterio. Las ventanas se ubican debajo de arcos ciegos de medio punto que se apoyan sobre capiteles. Las columnas que sustentan los capiteles descienden hasta la altura de los contrafuertes. Los tres arcos ciegos van revestidos con guardapolvos de distinta decoración.
Los muros norte y sur del presbiterio (fotos 3/4) están reforzados por contrafuertes que han sido consolidados. En ambos hay ventanas que, en la factura original, debieron ser iguales. Se conserva la del muro norte, sencilla, sin arquivoltas y de medio punto.