glesia upestre de anta aría de alverde

El Alto Valle del Ebro alberga, sin duda, uno de los conjuntos eremíticos rupestres más destacados de la península y Valderredible es uno de los capítulos más interesantes. Escapar al encanto de estas pequeñas construcciones sería una lástima, y quien se adentre en el valle debería visitar, por lo menos, alguno de estos eremitorios altomedievales. La oferta no es escasa: Valverde, Campo de Ebro, Cadalso, Arroyuelos y Villaescusa son parte de un excepcional conjunto.

VISTA DESDE EL SUR. CARA ESTE. CARA ESTE. VISTA DESDE EL NOROESTE.

Que nos hayamos decidido por Santa María de Valverde es por el hecho de que, aparte de su ermita excavada en la roca, luce una espadaña románica exenta de esbeltas proporciones (fotos 1-4). La construcción de la iglesia, a pesar de la escasísima información documental, puede retrasarse hasta finales del siglo IX y la espadaña se habría levantado a finales del XII. En el templo todavía se celebra culto los fines de semana y festivos y si se quiere visitar su interior no nos quedará más remedio que hacerlo en esas horas. Como podéis comprobar, en nuestro caso no se dieron tales circunstancias, pero el día era espléndido y al menos pudimos sacar buenas fotos de la espadaña, lo cual también se da raras veces sobretodo cuando es invierno.

EN PRIMER PLANO:  ESCALERA DE CARACOL. TRONERAS.

Siguiendo al profesor García Guinea, el románico montañés presenta tres tipos de torres: la torre prismática (Castañeda y Cervatos) la torre cilíndrica (Santillana y Elines) y la espadaña. Éstas suelen ser la prolongación en alto del muro oeste, en el que se colocan los cuerpos que albergan las campanas, como observamos en Bolmir y Retortillo. Sólo en contadas ocasiones, como aquí en Valverde y en Aldea de Ebro, son construcciones independientes.

CUERPOS DE TRONERAS.