El ábside, a diferencia de Sant Miquel de Fontaneda, presenta dos ventanas: la que se correspondería con la ventana descentrada de aquél más la que ocupa el centro de la semicircunferencia, ausente en el anterior.
Llevando los paralelismos con Fontaneda un poco más lejos, también se practicaron dos aberturas en el muro oeste, si bien la superior, que allí es un óculo, aquí tiene forma de cruz (fotos2/3)
En época posterior, se construyó el porche que da cobijo al acceso principal (fotos5/7).
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