Poder observar la iglesia desde una posición más elevada nos permite ver su planta como si se tratara de un plano. Sólo desde esa privilegiada posición nos daremos cuenta de la belleza de sus proporciones y, una vez más, comprobaremos que la sencillez no es sinónimo de imperfección ni va reñida con el buen hacer (fotos 11/12/13).
Lo que, sin lugar a dudas, llamará nuestra atención es la colocación de la ventana del ábside. En un ábside semicircular (foto 9), lo normal es encontrarla en el eje longitudinal de la nave, pero en este caso se encuentra desplazada hacia el muro sur, con el que casi linda ( foto 10).